Si solo fuera disciplina

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(MARTES 22 DE JUNIO, 2021-EL JORNAL). Si lo que requiere la Selección de Costa Rica es solo disciplina, como parece para un amplio sector de los aficionados y de la prensa, es probable que Luis Fernando Suárez esté a las puertas de superar en Catar 2022 la gesta hecha por la Tricolor en Brasil 2014, donde llegó de manera magistral a los cuartos de final.

Se habla, entonces, con preponderancia que lo que requiere la Selección Nacional es mano dura y se olvida, para mí, un aspecto fundamental y determinante: la caliad del fútbol con que cuenta hoy el balompié nacional.

Torneo tras torneo las expectativas no se cumplen. Y lo que falta no es disciplina ni compromiso, aunque no está demás que se ajusten algunos aspectos, lo que falta es fútbol, que tengamos la capacidad de arrinconar al rival, de robarle la pelota, de someterlo a los dictados de un plan previamente establecido por el entrenador, quien a su vez había definido un estilo de juego.

Escuchando a Marcos Llorente hablar de la Selección española da gusto, porque al referirse al mal momento de la Roja, sostiene y defiende el estilo de juego basado en la posesión de la pelota y en el protagonismo en cada sector de la cancha. Que los resultados no acompañan al día de hoy, es una realidad, pero Luis Enrique tiene claro a qué jugar y así lo interiozan sus seleccionados.

Por lo tanto, por ese camino pasaría el aporte de Luis Fernando Suárez, por establecer a qué jugar y con qué futbolistas plasmar su idea en la cancha. Todo esto, en el papel, suena a automático, a que se consigue con cinco, diez entrenamientos, aunque la realidad parece indicar otra cosa.

El fútbol-– aunque no lo parezca, porque está inmerso en la cotidianidad de la vida veloz y llena de prisas–, es un arte que requiere pulimiento, propuesta, corrección, acierto, yerro y de nuevo corrección, hasta que aquella jugada realizada una y mil veces parezca natural, como salida de un fresco recién pintado. Y nada de ello, como en el arte, se consigue en dos o tres meses.

Así que si solo fuera cuestión de disciplina: estaríamos haciendo malestas para Catar 2022 y con un horizonte de protagonismo inmejorable.

 

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez.

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