Personajes y expediciones a Acosta al celebrarse el 111 aniversario de fundación

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Ermita del cantón de Acosta en 1938. (Foto del venezolano Federico Álvarez Feo).

Gerardo Bonilla Castro*

editorial_ejc@hotmail.com

(MIÉRCOLES 27 DE OCTUBRE, 2021-EL JORNAL). Al celebrarse este 27 de octubre, el 111 aniversario de fundación del cantón de Acosta, les presentamos el siguiente recuento histórico. Para hacerlol tenemos que transitar desde una época muy lejana, 1587, para recrear los primeros habitantes conquistadores de la región, entre ellos, Pedro de la Portilla, quien fue no solo conquistador, también fue explorador de crianza de la primera hacienda ganadera en la provincia de Costa Rica.

I 

El séptimo gobernador de Cartago, José Juan Vázquez de Coronado, delegó a Sánchez Araque para una expedición en la región del Sur de Aserrí, para conquistar a los indígenas y al Cacique; se tuvo noticias de que se encontraba en un cerro llamado Dragón, en el cerro había una mina donde se confeccionaba por los mismos indígenas, aguilillas y patinillas de oro.

“Fui ahí con gente y se hizo un socavón del que se sacó metal, que envié al conde de la Gomera en España, presidente de la real audiencia, para que se ensayase y habiéndose hecho por mandato del Conde,  ha parecido ser cobre”

Por el mismo testimonio ya citado consta que Sánchez Araque salió de Cartago para el cerro  Dragón el 21 de julio de 1611 y  que desde allí continuó para Nicoya y luego a Nicaragua.

El pico más alto de la cordillera el sur de Aserrí y del pueblo de San Ignacio, hoy Cantón de Acosta, conserva aún el nombre de cerro El Dragón.

Fuente: Historia de Costa Rica, Durante la Dominación Española 1502-1821, por D. León Fernández, Madrid, 1889.

II

 Año, 1703 el Gobernador Lorenzo Antonio de Granda y Balbín, hijo de Juan Antonio Granda y Catalina Balbín, del principado de Asturias, había servido en el ejército de Flandes (hoy Portugal) se traslada a la provincia  de Costa Rica  y visita a los pueblos de Pacaca y Candelaria.  

“Me pidieron aquellos pobres con lágrimas en los ojos, que escribiese a vuestra majestad y le representase la inaudita crueldad que habría usado con ellos su actual Gobernador y capitán general Lorenzo Antonio de la Granda y Balbín, quien siniestramente informado de que en aquellos cerros de Pacaca y Candelaria había minerales de oro, llamó a los principales  de dichos pueblos y también a una mujer, y porque no le confesaron lo que pretendía sacar de su infernal ambición, los martirizó de tal manera a todos los azotó y degolló, luego suspendiéndolos en los árboles; a la mujer castigó con severa crueldad la cual fue ultrajada sexualmente y así ella se fue aturdida a la montaña donde pereció de su tormento quitándose la vida. Después de algunos meses, sus huesos fueron encontrados y se le dio sepultura de acuerdo a la costumbre de sus orígenes…”

El 19 de julio de 1712, llegó a Cartago Diego de Herrera Compuzano, comisionado por la audiencia para examinar e instruir la causa correspondiente contra el gobernador Lorenzo de Granda y Balbín y enviarla a audiencia a Guatemala para su respectiva sanción.

El gobernador Lorenzo de Granda y Balbín, murió el 18 de octubre de 1712.

Fuente: Historia de Costa Rica, Durante la Dominación Española 1502-1821, por D. León Fernández, Madrid, 1889.

III

Gobernador Tomás de Acosta. Fue gobernador de Costa Rica de 1797 a 1810.

Durante esa época, el cantón de Acosta, nombre actual, estaba poco poblado y el Gobernador Tomás de Acosta, ordenó una expedición al lugar,  a fin de establecer allí a todos los leprosos de la provincia,  propuso además que las casas fueran costeadas por el mismo pueblo, así como los alimentos de dos años y que se creara un fondo para lo que pudieran necesitar los enfermos y, que les dieran tierra. Consta que la población de lazarinos, empezó con unos 22 habitantes. Una criada de nombre Josefa Pérez, fue una de las personas de quien se obtuvo información, que de ella y su familia se propaga el contagio…

Fuente: Historia de Costa Rica, Durante la Dominación Española 1502-1821, por D. León Fernández, Madrid, 1889.

Pedro de la Portilla

 Pedro de la Portilla vivió por los años de 1547 a 1600. Vino a Costa Rica en los días de la conquista. Fue encomendero del pueblo de Moyagua, (hoy Tabarcia de Mora), y de ciertos indígenas de Garabito y Accerí.  Fue uno de los fundadores de Bajos de  Jorco…

Las encomiendas significaban entonces honor y provecho; honra, porque se daban en recompensa de los servicios prestados durante las jornadas de la conquista, y provecho, porque con el trabajo de los indígenas conseguían los encomenderos una renta vitalicia para cubrir sus más urgentes necesidades. Así es que la ambición de todos los vecinos se cifraba en encomienda.

“…Y ahora Pedro de la Portilla encomendero y vecino de Pacaca y Candelaria, nos hizo relación que en  dicha provincia, así los gobernadores y alcaldes ordinarios, os entrometíasen a conocer de pleitos de indios y lo peor de ello era que, sin oír al que los poseía, ni guardar orden de derecho, se los quitábasen y encomendábasen en otros,  lo cual era de mucho inconveniente y daño de los encomenderos: y que para remedio de ello, tenemos dada la orden, nos pidió mandásemos dar nuestra provisión…”

Para ser encomendero era preciso ser hombre casado. Pedro de la Portilla contrajo matrimonio en 1585 con Ana Gómez, hija legítima de Román Benito y Juana Gómez. Ella vivió por los años de 1560 a 1633.

Pedro de la Portilla no puede ser celebrado por sus hechos de armas en la conquista, porque de ello, en verdad, no han quedado testimonios, pero sí por sus servicios como poblador, puesto que fue padre de una familia numerosa: dejó diez hijos llamados: Gerónimo, Ana, Juan Matías, María, Pedro, Diego, Juana, Magdalena, Catalina e Isabel de la Portilla.

Su viuda, Ana Gómez, le sobrevivió por muchos años; dueña de una casa y cuatro solares en Pacaca y Candelaria; su hacienda con 700 cabezas de ganado, por tanto era rica. A la edad de cuarenta años, se casó en segundas nupcias con Andrés López de Céspedes.

Pedro de la Portilla y Ana Gómez, fueron por lo que se ve, personas de distinción en la naciente colonia de Candelaria Pacaca y el Sur de Aserrí.

Fuente: Noticias de Antaño Tomo II, Manuel de Jesús Jiménez.

 

En la página web de la Municipalidad de Acosta, en lo que a Historia del Cantón de Acosta se refiere, se dice que  de un cacique llamado Churraca se deriva el nombre del pueblo de Chirraca; no es cierto, el nombre Chirraca es un nombre del dialecto Inca, de Perú, por lo cual invito a  que cuando un acosteño visite ese país, vaya a la Catedral de la ciudad del Cuzco que está a 1000 kilómetros de Lima, y si es un sábado, vea la obra de teatro sobre las imágenes y encontrará que la Cruz de dicha catedral es madera llevada desde la comarca de La Candelaria de Costa Rica, hoy el Cantón de Acosta.

Un libro titulado Cruz de Encino, autor Heberto Monge Monge, dice en pág. 73, que  Matías Gómez fue quien puso los nombres de Teruel, Toledo y Sevilla, no es correcto; Antonio de Albacete, quien fuera un aventurero español,  viajó al virreinato de Guatemala y se trasladó a la provincia de Costa Rica con algunos coterráneos de esos pueblos y formaron esos lugares, y fue él, el fundador de Sabanillas, porque él era de la costa de Sabanillas en el Mediterráneo, que por cierto en la actualidad es una región turística de España, les invito a que la visiten.

Recomiendo leer el libro Cruz de Encino, del autor Heberto Monge, páginas 78 a 86, se puede decir en términos tecnológicos que Sérvulo Mora, fue el primer ingeniero informático del Cantón de Acosta.

*Escritor e investigador

www.editorialjurídicacontinental.com

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1 COMENTARIO

  1. No me resulta familiar esa iglesia aunque si el lado al sur. Pero al fondo debería verse el cerro por la perspectiva. Con respecto a Chirraca parece que su significado es hombre que llora. Eso porque al cortar su corteza brota una savia lechosa, si fue llevada al sur no implica que fuera palabra de etnias a de América del Sur. Menos aún si se consigna que la madera de una cruz procedía de Costa Rica. Lastima que no hay una fuente clara. Con respecto a la cita de Heberto Monge en Cruz de Encino, recuérdese que De la Portilla fue el esposo de Ana de Gómez y Benito. Fue de uso común usar el apellido de la madre. El Gómez está presente en Puriscal, Tabarcia y en ruta a Toledo.

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