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Pecados capitales

(LUNES 15 DE ABRIL-2024-EL JORNAL). El Santos de Guápiles de manera inexplicable anunció la salida de Randall Rowe, su entrenador, al final del torneo pasado y hoy es un fuerte candidato al descenso, a tan solo cinco fechas para el cierre del Clausura.

En la mesa es donde se tienen que tomar buenas decisiones y en este aspecto los equipos costarricenses siguen siendo terriblemente deficientes.

Un ejemplo extraordinario es el Cartaginés, que se niega a tener una estructura deportiva como la demandan los tiempos actuales y ahí está el equipo sumido en un mar de contradicciones y con una hoja en blanco en la actual temporada.

Si no hay objetivos claros, responsables de cumplirlos y plazos para alcanzarlos, todo lo demás termina en palabrería, que se esfuma con el paso de las jornadas.

Costa Rica tiene que dar un giro de 180 grados en la administración de su fútbol, si quiere mejorar el campeonato nacional y sus participaciones internacionales, como la que se avecina de la Copa América.

Antes es imprescindible poner la casa en orden. Si los equipos se manejan con estructuras pobres e ineficientes, eso se reflejará en la propuesta que muestren en el terreno de juego.

Un caso contrario es, por ejemplo, el Bayern Leverkusen, que con Xabi Alonso como capitán del barco, supo escoger qué tipo de equipo necesitaba, qué jugadores se adaptban al proyecto y luego navegar todos en una dirección establecida.

Parece fácil, pero para lograr la proeza de ganarle la Bundesliga al Bayern Munich es preciso una planificación milimétrica que responda con exactitud a las aspiraciones deportivas y esta vez el Leverkusen lo ha conseguido.

En diferentes niveles se puede lograr, pero en nuestro país hay mucho camino por recorrer: ayer vi jugadores de la Liga de Ascenso pasados de peso y canchas imposibles para jugar al fútbol: en este contexto, ¿cómo esperamos que el próximo inquilino de la Primera División llegue realmente a aportar?

O superamos los pecados capitales de nuestro fútbol, o seguiremos en el infierno y en el destierro con cada vez menos distancias en relación con selecciones como Nicaragua, El Salvador y Belice, que son las cenicientas en Centroamérica.

 

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FXD y EL JORNAL

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