El síndrome de Douglas Sequeira

blank

(VIERNES 12 DE MARZO, 2021-EL JORNAL). El entrenador de la Selección Sub 23, Douglas Sequeira, ha dejado una frase en el aire y llena de aire para referirse a la exclusión del diez del Cartaginés: Christopher Núñez.

Sequeira ha dicho: “Me duele en el alma que Christopher no forme parte de la lista de 20 futbolistas, porque es un gran jugador”.

Palabras vacías las del entrenador, porque si realmente considera que es un gran futbolista no lo habría dejado fuera.

La ausencia de Núñez deja entrever algo más trascendente: el valor de un jugador creativo, el valor de un diez como el blanquiazul no le interesa al técnico. Prefiera a jugadores más rápidos, que corran más y piensen menos.

Es decir, Sequeira se ajusta a lo que dice el mercado: los “correlones” tiene preponderancia en relación con jugadores técnicos, de trazos verticales, profundos, que hagan diferencia por la forma en que sienten y ven el fútbol.

Esa tendencia ha llevado a muchos entrenadores a buscar en los futbolistas actuales a potenciales Usain Bolt, en los que el predomine el atleta, sin importar si en verdad son capaces de hacer un pase de 20 metros o siquiera sepan qué es una “pared”.

La no convocatoria de Núñez, además, vuelve a centrar el llamado de jugadores en equipos tradicionales, dándole relevancia al color de la camiseta por encima del rendimiento. Y no me refiero, claro está, solo al caso de Luis José Hernández, de quien hay que decir que el peso de su llamado no debe reacer en él, sino más bien en el técnico.

El síntoma de Douglas Sequeira consiste en llenar la atmósfera de palabras huecas y de apelar al pobrecito: esa forma de mirar la vida que tanto daño le ha hecho al “tico”.

 

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez.

Artículo anteriorEl camino de Keylor Navas
Artículo siguienteEl lenguaje de los entrenadores

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí