El país del eterno carnaval

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(LUNES 28 DE FEBRERO, 2022-EL JORNAL). El fútbol de Costa Rica, más por la forma en que se juega el torneo, anda mal por la dirigencia que tiene. La dirigencia cree que todo es vacilón y carnaval. Y todo el año. En invierno como en verano. Para qué planificar. ¿Existe esa palabra en la jerga de los dirigentes? ¿Futuro? Qué será eso. Un tiempo verbal mal concebido.

Si yo fuera entrenador de fútbol, hoy mismo me buscaría otro oficio o mi iría de Costa Rica. En este país es la profesión más temeraria que existe. Hoy te dan un contrato de dos años y mañana te despiden. No importa si hace apenas cuatro meses el equipo salió campeón. Nada importa. Y menos si dicho entrenador, como lo hizo Jeaustin Campos, tuvo la valentía de salir a señalar defectos futbolísticos de su equipo.

Lo que interesa es alzar la voz. Figurar en las portadas digitales. Ser el crack del momento. Twittear alguna estupidez. Ese es el fútbol en Costa Rica. La parte seria se esconde de tal forma, que cada vez la conozco menos.

Y en medio de este carnaval, ¿cómo pretendemos que el fútbol nacional compita en el ámbito internacional? Sin ligas menores bien trabajadas no hay proyección. Ya lo decía Mauricio Montero tras el partido de Jicaral ante San Carlos: en las ligas menores los entrenadores tienen sueldos de hambre.

En medio de este caos organizado que es nuestro fútbol, ¿cómo mantener la esperanza, cómo creer que algún día se hará el milagro? Mira uno hacia la Federación Costarricense de Fútbol y el panorama no es tan distinto. No pareciera que haya interés en dar un salto cualitativo para empezar a hacer una verdadera transformación del fútbol costarricense, con entrenadores competentes, una dirigencia educada y formada, con una infraestructura acorde a los tiempos actuales.

No, no se vislumbra ese panorama. El despido de Jeautin Campos, en este contexto, es una triste y gris metáfora de que aquí vamos de resultado en resultado, de ocurrencia en ocurrencia, de que mañana, sin percatarnos, a los equipos no los dirigirán entrenadores capacitados y competentes, sino el community manager de moda.

Esto es Tiquicia, pero ya lo había anticipado el poeta y ensayista Isaac Felipe Azofeifa: este es el país del eterno carnaval.

 Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y en EL JORNAL

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