Colegas: ¡me dan tristeza!

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Lic. Rafael Ugalde, periodista y abogado, UCR

(LUNES 06 DE SEPTIEMBRE, 2021-EL JORNAL). El segundo partido eliminatorio por el mundial de Qatar (México 1-CRC 0) dejó entre la gente amante del fútbol decepción, no tanto por el resultado adverso,  que era de esperarse, sino por la calidad de nuestros periodistas.

¿Será qué en las escuelas de periodismo y comunicación ya no imparten métodos de investigación, ni sociología de la comunicación, ni filosofía aplicada a la comunicación?.¿Qué dirán los colegas que pasaron la víspera del partido vendiendo espejitos como parte de su tilichería, que con la “defensa que tenemos y Navas en la portería” nada va a pasar por allí?.

Con las excepciones de periodistas analíticos, como Kristian Mora, Gaetano Pandolfo y José Eduardo Mora, la realidad es que estamos en la calle en cuanto a periodismo futbolero, paradójicamente en un país donde el atletismo, el karate, el beisbol, el surf, la natación,  etc., son irrelevantes, excepto cuando hay paraolimpiadas.

El relato periodístico, tras el triunfo mexicano, ahora es que “mejoramos”, el “casi casi” empatamos, el “penal no pitado”, “pelota en el tubo en el último minuto”. Bla, bla, bla.

La realidad que no dicen, porque sería tragarse la defensa  por omisión o ignorancia hechas al ex entrenador y ex saprisistas, Ronald González, y su ex asistente, Douglas Sequeira, es que Luis Fernando Suárez, como nuevo técnico de la Tricolor, está haciendo selección en plena eliminatoria.

Con el agravante que la media cancha, con Celso Borges, David Guzmán o Bryan Ruiz – ponga a quien quiera y llámelos de “enlace”, ”ofensivo”, ”defensivo”, “por dentro”,”por fuera”-  no funcionan y son innumerables las pelotas que pierden, llegan tarde a la marca o simplemente las conexiones, a la hora buena, son   erradas.

Si a la artillería, hablando en términos militares- un partido de futbol es una batalla de 90 minutos- no se alimenta desde la retaguardia; además los tanques, la aviación y la tropa entre la retaguardia y la vanguardia no abastecen a tiempo a esta última, el rival crece y surge el axioma muy conocido de “quien no los hace, los ve hacer”.

La Selección de Suárez aún carece de algo fundamental en el fútbol moderno: no basta correr como lo hace Ronald Matarrita, Ricardo Blanco o Joel Campbell,o el chireño Alonso Martínez (lesionado), sino hacerlo con sentido de acabar la jugada metiendo  el esférico en el marco rival.

Para eso se memorizan jugadas, se mete en el inconsciente del jugador las triangulaciones cortas y largas, se repiten una y otra vez las jugadas con “bola muerta”, se juega sin balón como señuelo, etc. Y cuando hay que sacar el chilillo por falta de esos que nos dan las gallinas, se saca  con el dolor en el alma y se sigue el camino en busca del protagonismo y no de ser comparsa.

Así que, don Bryan Ruiz, no es tanto un asunto de llevar menos o más aficionados. Pongámonos serios.

 

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