Ciencia ficción en el fútbol

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(JUEVES 26 DE AGOSTO, 2021-EL JORNAL). Que un emir esté relacionado con el fútbol y que vaya a decidir si se realiza la operación de Kylian Mbappé,  suena a Crónicas marcianas de Ray Bradbury.

Tamim Bin Hamad Al Thani, emir de Catar, es el hombre que tiene la última palabra en la salida de Kyliam Mbappé al Real Madrid. El presidente del PSG Nasser Al-Khelaïfi es solo su mensajero.

El mano a mano es entre Florentino Pérez y el poderoso Tamin Bin Hamad Al Thani, cuya fortuna familiar excede los 300.000 millones de dólares. No será, por ende, por dinero que salga Mbappé, sino por el deseo expreso del jugador de vestirse de blanco.

Hoy, más que nunca, en el fútbol se habla de comprar y de vender, en transacciones en que están envueltos los clubes-Estado y los equipos, es una nueva modalidad propia del siglo XXI.

Así que detrás del culebrón, que acabará con Mpabbpé en el Santiago Bernabéu antes del 2 de septiembre de 2021, marcará lo que será el balompié de este nuevo milenio.

Mientras tanto, en nuestro país seguimos con estructuras de siglo XIX y a veces nos preguntamos por qué la clasificación al Mundial de Catar 2022 se ve tan lejos, pese a que todas las selecciones todavía están en la rampa de salida y tienen cero puntos cada una.

El fútbol en Costa Rica debe profesionalizarse por completo, si queremos participar de ese jugoso banquete que convoca a los países árabes en el mercado globalizado del fútbol.

Para ello tenemos lo mejor: la calidad de los futbolistas, a quienes hay que preparar, eso sí, con la disciplina del que quiere ser pianista y que empieza a los cuatro años para estar listo a los 12 para su primer gran concierto.

Un jugador que tiene 22 años y acarrea problemas de definición es un poco tarde para corregir. Eso ha de hacerse antes. Ya dirán que en todo lugar se cuecen habas, como por ejemplo lo que pasa con Vinicius, y es cierto, pero el mercado del nuevo fútbol es exigente y debe entonces apuntarse alto, con una labor magistral en las bases.

Si se hiciese eso, no sería extraño que en unos años nuestros jugadores estuviesen en la mirada de un emir o un club-Estado para dar así el salto definitivo que tanto ansía este fútbol.

Los millones de dólares esperan sobre la mesa: quien los quiera que levante la mano. Estamos en la era de la ciencia ficción en el fútbol.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez.

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