Un millón de preguntas sobre Bolaños

(LUNES 23 DE ENERO 2023-EL JORNAL). Siempre he destacado la capacidad y el estilo que tiene Jeaustin Campos de manejar a sus equipos, tanto dentro como fuera del terreno de juego, pero que ayer se haya molestado porque le preguntaran de nuevo sobre el caso de Christian Bolaños, lo que deja entrever es que la situación lejos de mejorar ha empeorado.

Al aplicar el calificativo de prensa rosa se equivoca y al querer condicionar la conferencia de prensa se equivoca doblemente.

El periodista está para preguntar y el entrevistado para responder si lo tiene a bien, si no, puede pasar del tema, pero condicionar qué preguntar no entra en la ecuación.

A Carlo Ancelotti le hacen cada dos preguntas una sobre Vinicius: sobre su comportamiento, sobre si debe reclamar tanto, de si es muy individual, de si le faltó encarar, de si ha hablado en privado con el jugador, de si los insultos racistas que recibe se justifican por su forma de enfrentar a los rivales a la afición, Vinicius, Vinicius, Vinicius, una y otra vez, y, hasta ahora, Carletto se ha limitado a responder, y nunca, nunca, nunca, ha dicho esa pregunta no me la pueden hacer.

La otra argumentación de Jeaustin Campos de que desea hablar más de fútbol, se entiende y sería interesante que se ponga en práctica en un futuro cercano, pero mientras lo de Bolaños no se resuelva, la prensa tiene el derecho a preguntar, sea quien sea.

Las conferencias de prensa, como hoy los comunicados, son un invento de las relaciones públicas, lo que ya de por sí condiciona la situación del periodista y si encima los entrevistados deciden qué preguntar y qué no, hay que darle un portazo sin conteplación a este ejercicio.

Si la prensa necesita un millón de preguntas sobre el caso Bolaños, que las haga.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y EL JORNAL

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