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Suerte y merecimiento en el fútbol

(MARTES 28 DE JUNIO, 2022-EL JORNAL). “El valor es más  necesario que la suerte: él la hace nacer”, dice Napoleón Bonaparte en una de sus máximas. Y la cita viene como anillo al fútbol, en el que oigo hablar, hasta el cansancio, de suerte, merecimiento y justicia, con lo cual el análisis pasa de la cancha al ámbitos de las opiniones infundadas.

Hay, como todo en lo humano, un componente de azar en el fútbol, pero utilizar dichos argumentos para descalificar o ensalzar a un equipo es pisar terreno minado.

Ferran Soriano, del equipo de mercadeo del Manchester City, dijo recientemente que el Real Madrid mereció perder ante PSG, Chalsea y City y sus palabras suenan a edad media o en el mejor de los casos a aquellos tiempos de la triste y deleznable inquisición.

El fútbol, como es un deporte tan extraordinario, da para amplios análisis, pero muchas veces, como este de Soriano, se extrapola tanto y sin razones,  que lo que queda es un oscurantismo trasnochado.

No faltará quien diga, por ejemplo, que si el Cartaginés empata con goles el próximo jueves y pasa a la final, lo hará sin merecimiento, porque no le ganó a la Liga. Hay que circunscribirse a las reglas, y el gol de visita vale doble en caso de igualdad, y con esos factores jugaron el domingo los blanquiazules, que tuvieron como primera y gran premisa salir con la portería en cero.

Y eso un gran resultado, si se toman en cuenta las opciones que tiene el equipo Cartaginés de pasar a la gran final.

Todos estos cálculos se despedazarán si Alajuelense tiene la contundencia de superar esa férrea defensa brumosa, que llega diezmada ante la ausencia de José Gabriel Vargas y William Quirós.

El llamado que ahogo en esta columna es que, aparte de los elementos esotéricos, llevemos la discusión más al terreno de juego, porque es ahí donde está el detalle, como diría Cantinflas.

Pero hablar de que este equipo mereció porque jugó mejor que el otro– situación que pasa a menudo–, es no entender que el fútbol, ese sencillo, que no simple, deporte que se convirtió en la pasión de millones en el mundo, no se gana con goles, como lo expresa el reglamento.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y en EL JORNAL

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