Psicología barata en la Selección

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 (MARTES 22 DE NOVIEMBRE 2022-EL JORNAL). Lo que empezó como un guiño para mirar lejos, hoy se ha convertido en una mantra que no tiene ningún asidero: Costa Rica campeón del mundo, es el eslogan que palabras más, palabras menos, ha salido de la Selección Nacional.

Primero fueron los jugadores y luego el piscológo Felipe Camacho salió a reivindicar la aspiración y a cuestionar a quienes vemos eso como una metáfora equivocada.

Una cosa es la motivación, que invita siempre a la superación, y otra es partir de premisas que no tienen ningún respaldo, por más que el fútbol sea el arte de lo imprevisto.

Lo único que dejan ver las afirmaciones de los jugadores y sobre todo del psicólogo Camacho, es que puertas adentro de la Selección se practica una psicología barata, esa de los libros de autoayuda que todos alguna vez leímos y que algo de realidad tienen, pero que son más fantasía que verdad.

Piense y hágase rico, de Napoleón Hill; Cómo hacer amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie; El vendedor más grande del mundo, de Og Mandino y El poder del pensamiento tenaz, de Norman Vincent Peale, son algunos de esos libros que llaman a la superación, pero que vistos con la lente del detalle, muchas veces prescinden de las condiciones en que se desarrolla la vida.

Es decir, en abstracto son libros perfectos, pero en la vida real A no siempre lleva a B. De modo que esa mantra de que Costa Rica está para campeón del mundo, no es más que una psicología positivista de esquina de barrio, sin ningún rigor, sin ningún sustento, y ante ello se corre el riesgo de que una vez que se despierte al mundo real,  el ánimo de sus practicantes se venga abajo.

Es el peligroso evangelio del positivismo al que se llama por parte del señor Camacho y el cuerpo técnico de la Selección,  y eso es más propio de una secta religosa que de una selección de fútbol.

Es mejor la predica de Arabia Saudita, cuyo entrenador Hervé Renard, dijo antes del partido contra Argentina: No creo que pasemos a la siguiente ronda, pero estamos para luchar contra los pronósticos”.

De ahí que el hecho de que Felipe Camacho haya salido a revindicar la descabellada idea de que la Selección de Costa Rica puede ser campeona del mundo, es poco serio y deja entrever el tipo de filosofía que prevalece hacia adentro del grupo: de autoayuda barata.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y en EL JORNAL

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