Los fantasmas de nuestro fútbol

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(MIÉRCOLES 01 DE JUNIO -2022- EL JORNAL). Cuando el río suena piedras trae, dice el refrán que no envejece y que cada vez que se evoca salta una sorpresa amarga y oscura, como una hecatombe.

Hace rato que en el fútbol costarricense se habla de multipropiedad, de intereses cruzados entre unos equipos, con dueños comunes, y eso se mantiene en el aire como un fantasma, como si esta situación aún incontrastada, quisiera llamar al escenario a la Casa de los Sustos, como llamaba Javier Rojas a la Federación Costarricense de Fútbol.

Hoy, por cierto, en esas instalaciones está la Galería Costarricense del Deporte, una institución que vale rescatar para que salda del anonimato.

Cuando se oyen ruidos alrededor de nuestro fútbol, como aquellos que indican que hay gerentes que llaman a los árbitros y no se actúa con diligencia, como en este caso que se ha desviado el tema al Oficial de Integridad de la FIFA, que no se sabe cuándo dará su informe, si en una semana o en diez años, el cielo empieza a tornarse gris.

A raíz de un par de notas publicadas por La Nación, el Comité de Licencias de la Federación anuncia que investigará si Herediano tiena algún vínculo con Guanacasteca. Es una acción reactiva y no preventiva, como debería de ser por parte de la Federación.

Es decir, la iniciativa de la transparencia tiene que emanar del seno de la Fedefútbol y no salir a apagar incendios, porque en una que va y en una que viene no se cola un pato, sino un ornitorrinco en la escena y eso puede significar un castigo de FIFA.

Y la consiguiente inhabilitación de nuestro fútbol en el ámbito internacional.

El asunto es muy serio, pero aquí en Costa Rica prefefimos el carnaval a lo serio, así vemos cómo hay equipos en la Primera División que no cumplen con requisitos mínimos, como tener un estadio  para jugar a cualquier hora.

Han pasado muchos años desde que en 1921 comenzó el fútbol federado en el país, pero la mentalidad sigue anclada en ese siglo XIX.

Y hay demasiados fantasmas alrededor de la pelota, y a diferencia de lo que decía Maradona, la pelota sí se mancha, y hay muchos cabos sueltos en el fútbol nacional, a tal punto de que si interviene la FIFA, Catar y otros sueños pueden terminar en una pesadilla.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y en EL JORNAL

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