La liguilla de los fantasmas

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(MARTES 25 DE MAYO, 2021-EL JORNAL). Mi colega Gaetano Pandolfo, que lleva 30 años publicando a diario su columna la “Nota de Tano”, suele referirse a nuestro fútbol como un “fútbol de quinta categoría” y tiene mucha de razón.

Es lo que pasará hoy cuando se dispute el segundo partido de la liguilla por el no descenso entre Sporting y Limón, mientras los abogados en sus despachos afinan las estrategias para arremeter contra la forma en que se jugó el campeonato en este apartado.

Un fútbol que se precie de ser serio, ordenado y responsable no puede estar metido en semejante zapato. Esto me recuerda a los convulsos años 90, en los que siempre había conflictos federativos a granel. De la fecha al presente, poco ha cambiado.

Siguen habiendo cacicazgos. Sabios que llegaron al fútbol sin enterarse antes de que este deporte se juega con un balón y con transparencia en todo momento.

Siguen habeindo caudillos que, por ratos se creen Dios, y que piensan que con levantar un dedo pueden descender o incluso desaparecer un club, como le sucedió a Curridabat.

Que hoy el descenso se dispute de manera formal entre dos equipos que, por cierto, no fueron los peores del torneo, es una muestra clara de que algo se hizo muy mal. No puede ser que un descenso sea el producto de dos reglamentaciones, una para el Apertura y otra para el Clausura.

Lejos estamos del primer mundo futbolístico. Las ligas menores impulsadas por la Federación son un desastre y la prueba inequívoca es que hace rato no clasifican los equipos menores a mundiales, con la regulidad con que ya Costa Rica estaba acostumbrada.

Encima de todo, nadie sabe qué hacer con la Segunda División, porque se desconoce cuál debería de ser su real aporte al fútbol profesional, al margen de que sería una liga de gran importancia si se supiera encauzar.

Estamos en medio del mar, a las puertas de un naufragio, con una liguilla que desde ya se juega en la cancha, mientras los abogados hacen sus calentamientos de rigor para entrar en escena en el ámbito judicial.

Sí, tiene mucha razón el gran Gaetano Pandolfo, cuando afirma que este fútbol nuestro es “un fútbol de quinta categoría”.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez

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