La ambición de los futbolistas

(MIÉRCOLES 25 DE ENERO 2023-EL JORNAL). El fútbol es una carrera muy corta, decía el estribillo popular hace unos años y aunque algo ha cambiado, en el fondo la afirmación sigue siendo cierta.

De ahí que el margen de mejora debe acelerarse todo lo que sea posible, aunque no siempre se da. Tras el partido Guadalupe-Saprissa, Walter Centeno dejó entrever que si un futbolista necesitaba mejorar en un determinado aspecto, debía entregarse a trabajar en ello, pero que no siempre sucedía.

Lo que dijo llama la atención, porque dio a entender que los jugadores se conforman con lo menos. Se quedan con el entrenamiento de rigor y ya pactado, pero no dedican horas extras para ensayar.

Cuando en 1995 Valdeir Badú Vieira llegó a la Liga, era común ver a futbolistas como Juan Carlos Arguedas, Wilmer López e incluso el portero José Alexis Rojas haciendo labores extras para pulir los remates, incluido el citado arquero, que llegó a anotar un golazo.

Todo se resume en la ambición que tengan los futbolistas para afianzarse en el mercado nacional o si la ocasión lo permite dar el salto al balompié internacional.

Trabajo: mucho trabajo es lo que se requiere. La repetición que mencionaba Centeno. Uno de los mejores modelos de superación, en todos los campos, es la repetición de un determinado elemento, hasta alcanzar un manejo y cierta perfección.

Para dar ese paso, no obstante, primero debe haber una consigna absoluta de mejorar, que, me parece, no siempre está en el radar de todos los jugadores del país.

Lleva razón Centeno cuando llama la atención sobre este aspecto, que separa a los conformistas de los triunfadores.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y EL JORNAL

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