La histórica campaña del archipiélago africano no solo le abrió las puertas de la segunda ronda. También convirtió al país en un escaparate turístico ante millones de personas
(Martes 30 de junio, EL JORNAL, Costa Rica).Hay países que llegan a un Mundial para ganar partidos. Cabo Verde quizá descubrió algo todavía más valioso: que noventa minutos de fútbol pueden convertirse en una campaña publicitaria imposible de comprar.
El error de muchos países pequeños es medir el valor de un Mundial únicamente por el dinero que reparte la FIFA. El verdadero premio no siempre lo paga la organización. A veces lo paga la atención del mundo.
El caso de Cabo Verde es paradigmático. Ubicado en el grupo H, junto a los campeones del mundo de España y Uruguay, así como Arabia Saudita, una de las grandes potencias petroleras del mundo.
Cabo Verde se ganó los corazones de los aficionados al lograr tres empates.
El cero a cero en la apertura del Mundial contra España hizo que se voltearan miles de miradas hacia el pequeño archipiélago. La hazaña repetida contra Uruguay, dos veces campeón del mundo, despertó admiración y sorpresa y el cierre 0-0 ante Arabia Saudita los enviará a jugar los dieciseisavos de final frente a la otra campeona del mundo que es Argentina.
En este contexto, cabe preguntarse: ¿Puede el Mundial convertir a Cabo Verde en un nuevo destino turístico?
De hecho, el turismo es un agente relevante en la economía caboverdiana. Según el Banco Mundial, la cuarta parte del Producto Interno Bruto (PIB) de Cabo Verde procede de ingresos generados por el turismo.
El año pasado –2025– Cabo Verde, un país de apenas 530.000 habitantes, según la ONU, recibió a 1,25 millones de turistas.
Con la exposición que ha tenido la selección en el Mundial, con su arquero Voznhia, como uno de los protagonistas, las búsquedas en Google se han disparado.
Los datos más recientes –de junio 27, 2026– indican que en Google Trends se las búsquedas sobre Cabo Verde aumentaron un 5000 por ciento, «alcanzando máximos históricos sin precedentes», como se detalla en el propio buscador.
Está claro que el primer turista no compra un boleto de avión. El primer turista abre Google para descubrir las atracciones que le ofrece ese exótico país que hasta hace poco no existía en la mente de millones de personas en el mundo.
EL GOL MÁS VALIOSO
El verdadero gol de Cabo Verde no llegó dentro del área. Llegó cuando millones de personas comenzaron a buscar el país en Google, a verlo en televisión y a descubrir un archipiélago del que nunca habían oído hablar.
El golazo de los caboverdianos ha sido en el ámbito publicitario, porque su exposición en periódicos digitales, canales de televisión y redes sociales como Facebook, TikTok, Youtube, X e incluso Google, se ha disparado de forma exponencial.
Eso significa que Cabo Verde nunca hubiera podido pagar de forma directa una campaña global como la que está teniendo, y ello solo ha sido posible gracias al fútbol.
Jair Fernandes, dijo a Inforpress, que debido a la participación de la selección en el Mundial, el impacto en la promoción ha sido determinante, y que por esa razón tendrán que cambiar ciertos aspectos de cómo proyectan, de ahora en adelante al país.
«Hoy nos hemos despertado con una mayor cobertura mediática y una mayor demanda, no solo de la selección nacional, sino también de Cabo Verde como destino turístico», declaró.
VISIBILIDAD
Millones de personas antes del Mundial nunca habían oído hablar de Cabo Verde. Tras su presencia y los buenos resultados obtenidos, el mayor logro de la participación se traduce en visibilidad.
Hoy Cabo Verde realmente existe para el mundo. Y esa campaña mediática se ha disparado, en especial, cuando debutó contra España y convirtió a un pequeño país en una de las atracciones del torneo, que le dejará a la FIFA unos 15.000 millones de dólares en ingresos.
Mientras decenas de países tienen que invertir en onerosas campañas promocionales para dar a conocer las particularidades y riquezas de su nación, Cabo Verde descubrió que el fútbol es una poderosa herramienta para obtener esa promoción pero sin necesidad de invertir millones de dólares.
Cabo Verde está conformado por diez islas volcánicas, que juntas representan una superficie terrestre de 4033 kilómetros cuadrados, y estas se ubican en el océano Atlántico, frente a la costa de Senegal. El país es una república semipresidencialista y está compuesto por 22 municipios distribuidos entre las diez islas.
Los servicios y el turismo son dos de sus bazas en la economía. Ahora con la exposición del Mundial, los dirigentes, encabezados por el presidente José María Neves, y el primer ministro Franciso Carvalho, tienen una herramienta poderosa para incorporarla a la proyección de la nación, que forma parte de la Unión Africana.
Cabo Verde quizá no levante la Copa del Mundo. Lo más probable es que Argentina termine su aventura en los dieciseisavos de final. Sin embargo, el archipiélago ya obtuvo un triunfo que ningún marcador podrá borrar. Millones de personas que nunca habían oído hablar de él ahora saben dónde está. Y en una economía donde la atención se ha convertido en uno de los activos más valiosos, ese puede ser el campeonato más importante de todos.






