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El Cartaginés y el Barça

(JUEVES 13 DE ENERO, 2021-EL JORNAL). El fútbol como la vida no admite excusas. Y en este cruce de caminos el Cartaginés y el Barcelona se encuentran en la misma encrucijada.

Y ayer el equipo blanquiazul entregó un juego que nunca debió perder. Es esa mentalidad brumosa que con humor negro y burla a la tica se ha dado en llamar “Cartagada”.

Este término es chocante y molesto, poco elegante y nada fino, pero a veces cabe como anillo al dedo para explicar muchas de las cosas que le suceden al equipo de la Vieja Metrópoli.

Más allá del árbitraje, Cartaginés debió manejar de manera distinta el encuentro, que a la postre perdió y apenas en el comienzo del campeonato cede puntos en partidos en los que no debe perder.

Al final, hubo quejas de los jugadores blanquiazules y del técnico Géiner Segura respecto al arbitraje y con razón, pero nada justifica la derrota y máxime si se reciben dos goles en los últimos cinco minutos del partido.

Afloraron anoche de nuevo los eternos fantasmas del equipo brumoso. En este Clausura, Segura tiene equipo para aspirar a ganar el torneo. No valen las justificaciones, porque Leonardo Vargas se ha dejado la vida por conseguir los mejores refuerzos y a fe que lo ha conseguido.

Hay que hablar, don Géiner, en el campo. Ahí, usted como exjugador y ahora jugador sabe mejor que nadie, que es en la cancha donde se han de desenfundar las espadas.

Hay que dejar de lado las excusas o los paraísos terrenales, como le pasa al Barça, que tras caer por quinta vez consecutiva en un clásico, su presidente Joan Laporta va y les dice a los jugadores que ese es el camino. ¿Cuál camino? Perder. El ADN del equipo azulgrana, que en eso Cartaginés alguna vez utilizó un uniforme con los mismos colores que el equipo catalán, no puede permitirse semejante barbaridad.

En el fútbol se gana o se pierde y las sensaciones pueden ser luces para retomar el camino, pero nunca para festejar como parece ser en el equipo de Xavi, que bien haría en darse una curita de humildad al escuchar a Carletto, un hombre cargado de títulos, de sabiduría y que ha ido por los principales clubes del mundo cosechando éxitos sin ningún alarde.

A Cartaginés y el Barcelona les viene bien mirar la cruda realidad, para que empiecen a corregirla de inmediato, de lo contrario a final de temporada verán pasar la carroza del festejo de sus adversarios.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y en EL JORNAL

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