Basta ya de la dirigencia aficionada

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(MARTES 02 DE NOVIEMBRE, 2021-EL JORNAL). Si Costa Rica mañana tuviera los recursos para traer a Pep Guardiola, un año después el entrenador catalán regresaría a su patria frustrado y derrotado.

Y ello porque los conductos que permiten que fluyan las ideas, el conocimiento y que se aplique una administración deportiva de primer mundo, no existen.

Lo que hay son ocurrencias. Y dirigentes improvisados. O mejor dicho: aficionados al fútbol que se convierten en dirigentes de la noche a la mañana, sin tener la más mínima idea de cómo procede la administración deportiva actual.

¿Cómo se administra un equipo de fútbol? En el primer mundo con expertos que articulan las distintas instancias del club y trabajan con base en objetivos claros.

El Brentford, por ejemplo, no cree en las ligas menores. Trabaja con parámetros del big data y las políticas que llevaron a los Athletics de Oakland a ganar 20 partidos seguidos en la Liga Americana.

Ahí hay claridad de qué es lo que se quiere. Una vez establecido este parámetro, se trabaja con base en él.

Hay una absoluta claridad en la administración. En Costa Rica, no se sabe a qué se apuesta: si al presente, con equipos y jugadores de avanzada edad y trayectoria, o a favorecer con profesionales competentes, a las ligas menores.

Desde la Federación Costarricense de Fútbol para abajo se dan palos de ciego. La crisis de talentos del balompié nacional evidencia esa carencia de luces en nuestro fútbol.

El parón del campeonato es una muestra inequívoca de lo aficionados que somos en materia administrativa del fútbol.

Mientras no se tenga a personas competentes en las áreas administrativas ni trayendo a Kloop, Simeone, Ancelotti y Guardiola juntos saldremos del atolladero en que se encuentra nuestro deporte favorito.

Basta ya de dirigencia improvisada. Que sigan siendo aficionados y que le dejen los despachos a aquellos que entienden de este negocio-espectáculo que tanto nos hace soñar.

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y en EL JORNAL

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