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Entregan casa a familia de discapacitados

Casa construida con aportes de la comunidad de Acosta.
Casa construida con aportes de la comunidad de Acosta.

Luis Heberto Monge

Heberto.monge@gmail.com

 

(SAN JOSÉ, 06 DE JULIO DE 2013). En la edición del mes de diciembre de 2102, EL JORNAL publicó una nota sobre la Casa de Oración “Dios es Amor” y las obras que, con la ayuda de mucha gente, realiza. En aquella ocasión presentamos el proyecto de construcción de una casa en Bajo Vargas de Ococa, a unos 10 kilómetros al oeste de San Ignacio de Acosta.

En aquella oportunidad, publicamos fotos y hacíamos una ferviente instancia a los lectores de EL JORNAL  para que con su aporte la casa fuera terminada y de ese modo vivieran dignamente las personas que allí habitaban.

Los integrantes de la familia beneficiada con la casa sufren de una severa discapacidad y de ahí la instancia de contribuir con su mejoramiento de vida.

Seis meses después, Juan Manuel Calderón, conocido por el pueblo como “Chito”, creador de la Casa de Oración y coordinador del proyecto, solicitó a EL JORNAL visitara la casa casi terminada, para decir muchas gracias a todas las personas que ayudaron a que este sueño fuera realidad.

A solicitud de los mismos donantes, omitimos nombres, porque como dijo uno de ellos “uno lo hace no para que aparezca su nombre en ninguna parte”; además, se corre el riesgo de omitir nombres involuntariamente y causar resentimientos.

En esta edición decimos, alto y claro, MUCHAS GRACIAS a todas las personas que respondieron al llamado de “Chito” Calderón a través de EL JORNAL o de cualquier otro medio, pero las respuestas hicieron posible que hoy publiquemos fotos de la casa nueva. Más que las fotos, lo que verdaderamente cuenta es que de aquí en adelante doña Josefa Chinchilla podrá dar más calidad de vida a sus hijos Nelson y José Ángel, quienes padecen distrofia muscular y en adelante ambos podrán salir en sus sillas de ruedas a recibir el sol y el aire de las mañanas.

¡Qué gran logro para la comunidad acosteña este aporte a tan humilde familia!

Todavía faltan cosas por hacer (una casa casi nunca se termina) pero ya se puede vivir en ella. Las personas que todavía deseen ayudar pueden ofrecer su aporte a “Chito” o mejor todavía, visiten la casa en Bajo Vargas, así dan una voz de aliento a sus habitantes y determinar, de forma personal, qué pueden aportar.

Para colaboraciones pueden llamar a estos números: 2410- 2141, 2410 -3864, 8744 -5300 y 8306 -0243.

 

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