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 (SAN JOSÉ, COSTA RICA, 31 DE MAYO, 2017-EL JORNAL). Quien espere resultados inmediatos del marketing de contenido se equivoca de principio a fin. Quien corra en la web, se tropezará pronto con el desencanto.

Ante ello se erige el “marketing hormiga”, como aquella acción constante, reiterada, que se traduce en un ir y venir. Llegar al punto de partida. Salir en busca del contenido y volver una y otra vez.

Esa organización de las hormigas, que nunca descansa, que nunca duerme, y que siempre tiene a “un ejército” en ese constante laborar, ha de ser espejo y modelo para el marketing de contenido o contenido creativo, como quiera llamársele.

¿Cuándo rinde frutos este marketing de contenido? Cuando se ha generado la telaraña suficiente para ganar credibilidad entre los clientes. Y ello lleva tiempo.

El marketing de contenido no es nuevo. Lo han hecho durante más de dos siglos los periódicos impresos tradicionales: llenaban de contenido valioso sus páginas y así creaban fidelidad entre sus lectores.

Esa fidelidad a prueba de fuego en muchos casos, es mucho más escurridiza en la red, en la que hoy se puede tener a un millón de seguidores y pasado mañana a uno.

El marketing de contenido debe, entonces, seguir esa senda de dar contenido valioso, útil, que oriente y que le permita al cliente tomar decisiones.

Si se sigue ese camino la visitación aumentará, la demanda de los servicios se verá fortalecida y la imagen en general de la empresa crecerá. El ritmo, no obstante, no es el de los supersónicos, sino el de las hormigas: lento, pausado, constante.

Necesita darle vida a la página web de su empresa para así fortalecer el marketing de contenido.Nuestro director José Eduardo Mora cuenta con un equipo de especialistas en comunicación listos para asumir el reto de su organización. En nuestra página web puede encontrar más información o comunicarse al 87136844.

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