Inicio Deportes El virus FIFA...

El virus FIFA

(LUNES 20 DE NOVIEMBRE-EL JORNAL). El fútbol es hoy uno de los más grandes negocios en boga en todos los campos, no solo en el deportivo, pero en la ecuación se olvida que sus principales actores, no son robots, ni responden a un software manejado por una Inteligencia Artificial.

Eso hace que en estos días los futbolistas y los equipos sufran de manera exponencial del virus FIFA, que ha hecho caer a Pedri, Neymar, Kamavinga, Vinicius, Ter Stegen, Oyarzabal y ayer finalmente Gavi, que con una rotura de ligamento cruzado de su rodilla derecha, se quedará fuera de lo que resta de la temporada y tendrá al menos diez meses de recuperación.

Ya antes de que comenzara la temporada, cayeron Curtois y Militao en el Real Madrid, lo que demostraba que los jugadores no son máquinas y que por más cuidados que se prodigen con máquinas hiperbóricas para su recuperación, el descanso natural no se sustitye con nada.

Hay una plaga de lesiones, las citadas son solo un ejemplo al pasar, pero la situación es grave, mientras los calendarios están cada vez más apretados. El espectáculo debe continuar, pero las planillas no se amplían y los entrenadores, por lo general, acuden siempre a 14 o 15 de sus jugadores, que son a los que más confianza le tienen.

El asunto es extraordinariamente delicado, pero a la FIFA parece importarle poco, dado que hace menos de un año su presidente, Gianni Infantino, hablaba de hacer un Mundial cada dos años, en vez de uno cada cuatro, como ha sucedido desde 930.

Los equipos y los propios protagonistas tienen que parar esta salvajada de la FIFA, la UEFA y gran parte de las competiciones domésticas.

Quieren fútbol casi todos los días, pero no al precio de que los jugadores sufran graves lesiones, porque ello conlleva traumas más allá de lo físico.

El virus FIFA debe pararse ya, pues, de lo contrario, se está matando a la gallina de los huevos de oro en medio de una gran irresponsabilidad de quienes manejan el fútbol.

 

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FXD y EL JORNAL

Artículo anteriorEstudio científico descubre que las ratas tienen imaginación
Artículo siguienteLa debacle tiene un nombre: Gustavo Alfaro

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí