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La comisión interventora del arbitraje

(JUEVES 09 DE MARZO 2023-EL JORNAL). Costa Rica pasará a tener un reconocimiento internacional, ya no por la paz y por ser el país más feliz del mundo, como se pregona, sino por ser la nación en la que se padece esa extraña enfermedad llamada “comisionitis”.

Ahora la Comisión de Arbitraje tiene que adherirse a una “comisión interventora”, que será, posiblemente, la que tenga la última en material arbitral en los próximos meses.

Solo en Costa Rica puede pasar una situación así. Si en la Federación de Fútbol ya no tienen confianza en la Comisión de Arbitraje, lo que procedía era relevar a la comisión encabezada por Randall Poveda, pero en cambio le nombran una comisión interventora, que, de entrada, ya cuestionó la carta enviada al Saprissa, en la que le negaban cualquier razón en relación con sus más recientes quejas y el famoso tema del chat de los árbitros.

Ya había sucedido con el entrenador Luis Fernando Suárez, a quien le nombraron una comisión asesora para que enderezaba el rumbo en la eliminatoria a Qatar 2022.

El problema de las comisiones es que duplican las funciones y se cae en la dificultad de que se llega a un punto que no sabe quién manda, qué criterio prevalece, en tiempos en que los avances en la administración indican que se debe ser lo más ejecutivo posible.

Una vez más, nuestro fútbol sorprende con sus decisiones. Ahora serán Gustavo Araya, Alexánder Chacón y Víctor Hugo Alfaro los que tendrán la responsabilidad de llevar las riendas de la comisión interventora ante una Comisión de Arbitraje que en este tiempo ha estado en un segundo plano y que no ha tenido la presencia que el fútbol nacional reclama.

La marca esencial de Costa Rica es hoy la comisionitis aguda que padece y en la Federación lo acaban de ratificar imponiéndole una comisión interventora a la Comisión de Arbitraje.

 

Periodista, escritor y comentarista. Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez. Esta columna se publica a diario en FxD y EL JORNAL

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