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Galeano y el fútbol

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ENTRE PARÉNTESIS

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Máster José Eduardo Mora, Director de EL JORNAL

SAN JOSÉ, COSTA RICA, 13 DE ABRIL, 2015-EL JORNAL). Todo empezó con Puntero izquierdo, allá por 1959, el cuento de Mario Benedetti, con el que demostró que escribir, hablar, y soñar fútbol era tan válido como analizar los efectos de la perestroika o los errores de Napoleón en la batalla de Waterloo.

Y a partir de ese cuento todo cambió, aunque otros, antes ya se hubiesen atrevido a incluir en su temática al fútbol, cuyo apellido, el opio del pueblo, lo dañó por mucho tiempo.

Y tras ese vendaval desatado por su querido Benedetti, Galeano, que fue un pésimo jugador y un admirador del fútbol arte, del fútbol Maradona, del fútbol Ronaldinho, del fútbol Zidane, y del fútbol Bochini, publicó “Fútbol a sol y sombra”, y en él dejó plasmados admirables retratos y crónicas extraordinarias en tan solo 20 o 15 líneas.

“Como todos los uruguayos, quise ser jugador de fútbol. Yo jugaba muy bien , era una maravilla, pero solo de noche, mientras dormía: durante el día era el peor pata de palo que se ha visto en los campitos de mi país”, escribió en Fútbol a sol y sombra.

Era un observador de lo minúsculo. De la hormiga que se pasea por el campo con su hoja a cuestas y un enamorado de los más humildes, cuyas causas siempre respaldó.

El escritor costarricense Carlos Morales solía decir que Eduardo Galeano era el más lúcido intelectual de nuestra américa y lo era, con su verbo preciso, con su chispa en el detalle, con su inquebrantable fidelidad a los principios de la amistad, el compromiso y la lucha.

Periodista, cronista, ensayista, escritor. Galeano recogió en los aires orientales de su Montevideo las ráfagas de poesía que llegaban desde la lejana Habana, donde Martí, muchos años antes, había escrito las mejores páginas del premodernismo que luego remataría el gran Rubén.

Hincha de Nacional, era capaz de aplaudir con disimulo si alguien de Peñarol hacía una jugada macondiana o llena de fantasía: “inconcebible, Galeano, que traiciones a tu equipo por el buen fútbol”, le decía su conciencia, pero él un día lo había decidido sin mayores contratiempos: “han pasado los años, y a la larga he terminado por asumir mi identidad: yo no soy más que un mendigo de buen fútbol”.

Y así se nos fue hoy: 13 de abril, ese gran cronista de Las Venas abiertas de AméricaLatinay del fútbol a sol y sombra, es decir, el fútbol arte, el fútbol que todo hincha lleva en su corazón.

 

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Eduardo Galeano, escritor, fallecido hoy 13 de abril.

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