La noche prometía emociones desde antes del pitazo inicial. El estadio Alejandro Morera Soto fue testigo de un recibimiento espectacular, con bengalas, pólvora y un juego de luces encabezado por la propia afición manuda. El ambiente era digno de una final… y de un clásico nacional.
Apenas se revelaron las alineaciones, llegaron las sorpresas. Un cuadro viral dejó fuera del encuentro a Diego Campos, obligando al técnico rojinegro a incluir a Isaac Badilla como titular, Alajuelense alineó con Washington Ortega, Piñar, Matarrita, Borges, Salazar, Gamboa, Alejandro Bran, Badilla, Vander Putten, Lucumí y Creichel Pérez . Por el lado morado, el técnico Paulo Wanchope salió con Alvarado en la portería, Kenay Myrie, Fidel Escobar, Sebastián Acuña, Joseph Mora, Waston, Duarte, Mariano Torres, Gerson Torres, Valverde y Sinclair, sorprendiendo Saprissa aún más al salir como delantero Centro Kendall Waston, quien solo duró 12 minutos en esa posición antes de regresar a su zona habitual en defensa.
Durante los primeros 24 minutos, el partido fue más fricción que fútbol. Pocas llegadas claras y muchas disputas en medio campo. La primera aproximación seria la tuvo Creichel Pérez con un disparo desde la izquierda que detuvo bien Esteban Alvarado.
En la banda derecha se vivió un duelo particular entre Isaac Badilla y Joseph Mora, una batalla que duró todo el partido. Fue precisamente Badilla quien, al minuto 30, protagonizó la jugada más peligrosa del primer tiempo: le ganó la espalda a Mora y sacó un remate potente que fue bien contenido por Alvarado.
Saprissa se mostraba cauto, esperando y apostando a los contragolpes. No fue hasta el minuto 45 que generó su primera llegada clara con un cabezazo de Kenay Myrie tras un centro de Gerson Torres, que terminó en tiro de esquina. De ese saque, Sebastián Acuña probó de lejos, pero Ortega volvió a responder con seguridad. Así cerró un primer tiempo reñido, con más roces que ideas y un marcador de 0-0.
El complemento trajo cambios inmediatos. Sinclair salió por Jefferson Brenes, quien apenas comenzando la segunda mitad presionó a Ortega, que con sangre fría, se lo quitó de encima dentro del área, generando suspiros en la grada manuda.
Al minuto 55, el travesaño dijo presente tras un centro desviado del cuadro rojinegro que empezaba avisar al Deportivo Saprissa. Un minuto más tarde, una falta peligrosa de Waston sobre Lucumí derivó en un tiro libre, que fue cobrado por Celso Borges y que exigió a Alvarado. Aunque la jugada finalmente terminó en tiro de esquina y no generó mayor peligro.
Al 65’ tras varios encontronazos el encuentro se calentó de más, derivando a una pequeña riña. Alexis Gamboa y Aarón Salazar vieron la amarilla por Alajuelense, mientras que, Mariano Torres y Óscar Duarte fueron amonestados en Saprissa.
El ritmo seguía trabado, pero los rojinegros mostraban más intención ofensiva. Al 76′, Lucumí tuvo una clara ocasión mano a mano, pero su intento de sombrerito se fue por encima del marco defendido por Alvarado.
La recta final trajo más cambios, incluyendo el ingreso de Joel Campbell al minuto 80’, quien sería clave minutos más tarde. El juego se detuvo al 84 por un incidentes en la gradería, incluyendo el lanzamiento de una botella de vidrio, situación que se extendió por varios minutos y fue reclamada enérgicamente por Mariano Torres.
Ya en el tiempo añadido, al 91’, Aarón Salazar filtró un balón milimétrico a Campbell, quien quedó mano a mano con Alvarado. El arquero morado logró detener el disparo, pero el despeje defectuoso de Fidel Escobar fue capitalizado por Alejandro Bran, quien de cabeza empujó el balón al fondo de las redes para el 1-0 manudo.
Cuando el Morera Soto celebraba, una nueva interrupción le bajo la energía al cierre del juego, cuando dos torres de iluminación se apagaron y el partido se detuvo por más de 30 minutos. Una vez solucionado el inconveniente, ambos técnicos movieron el banquillo.
Alajuelense dio ingreso a Alberto Toril, Guillermo Villalobos y Rashir Parkins, mientras que Saprissa mandó a Loria y Guzmán al campo. Los morados se lanzaron al ataque en busca del empate, pero no lograron quebrar la defensa rojinegra. Incluso, Óscar Duarte fue expulsado por doble amarilla en la última jugada del encuentro.
Con este resultado, Alajuelense selló su boleto a la Gran Final del fútbol nacional, donde se enfrentará al Club Sport Herediano, en un duelo que decidirá al monarca del título número 31.
